De nuevo deteniendo nuestras miradas
El uno sobre el otro
Tratando de dar explicación a el dolor,
Pero no se agota la agonía.
Malditos sentimientos que no dan remedio
Maldito corazón lleno de frustración
Maldito el que escribe una novela de dos
Cuento y escribo historias
pero esta me es imposible de leer,
Estamos en una hoja en blanco
En la que solo somos deletreados
y es que para escribir necesito tinta
De un corazón, de un corazón
como el tuyo.
Tú miras, yo suspiro
Tú cantas, yo escribo
Escribo el cuento que tú contaras
Pero no pares de tocar el sax
Pues todavía no invento el final.

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