martes, 2 de noviembre de 2010

Por Juliana Valencia Salas



De nuevo deteniendo nuestras miradas

El uno sobre el otro
Tratando de dar explicación a el dolor,
Acaricio tu alma, acaricias la mía
Pero no se agota la agonía.

Malditos sentimientos que no dan remedio
Maldito corazón lleno de frustración
Maldito el que escribe una novela de dos

Cuento y escribo historias
 pero esta me es imposible de leer,
Estamos en una hoja en blanco
 En la que solo somos deletreados
y  es que para escribir necesito tinta
De un corazón, de un corazón
 como el tuyo.

Tú miras, yo suspiro
Tú cantas, yo escribo
Escribo el cuento que tú contaras
 Pero no pares de tocar el sax
Pues todavía no invento el final.




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