Por: Juliana Valencia Salas
Solo miraba gotas caer, se agotaba la vida poco a poco, no había razón para estar feliz, el viento soplaba tan fuerte que quebraba los vidrios del corazón, del alma y no existe la forma de cómo remediar el dolor.
Hoy no es un buen día, todo está gris y la princesa ya no peina sus cabellos, hoy han muerto las hadas a causa de la decepción.
Hoy ha acabado todo, los juegos de muñecas se irán al olvido, las tardes en el parque jamás he de olvidar. Todavía recuerdo cuando eran días como este en el que disfrutábamos tanto mojarnos bajo la lluvia hasta agarrar un resfriado y tener escusa para faltar a clases, pero… prometo que cada vez que vea un arcoíris formado en el riachuelo del anden recordaré todas las veces que ensuciaste tus rodillas para pedir que me dejaran un rato mas contigo y convertir un segundo en una eternidad.
Cuantos días te extrañe pero no olvide nuestro sentimiento sentido nuestro cuento dibujado por ti, escrito por mi, creo que hoy estamos escribiendo un final que jamás esperamos no será tan bueno como el que planeábamos pero, somos obligadas a hacerlo, así que ponle tu mejor dibujo que no me encargo de inspirarme en un buen final.
No te preocupes que escribiremos uno nuevo en donde veremos mariposas volar y la tuya será la más especial, la que más alto llegará, yo ayudare a que impulses su vuelo y estaré pendiente de que no caiga jamás, te daré tiempo de descanso y luchare para que no te incomodes con llantos tiernos y gritos amorosos.
Hace días la lluvia nos daba alivio, hoy es algo tormentosa pero para el que viene será exitosa como algún día lo fue para ti y para mi. Conserva toda letra, palabra poema que te escriba pues en poco tiempo tendremos a alguien a quien le interesaran nuestras historias y se divertirá como si fuera parte de nuestras aventuras.
Ahora me doy cuenta que soy algo egoísta, pues no quería que otro acabará con nuestros episodios de locura, no será fácil cederle el turno a otro para que escriba un nuevo capítulo, tratare de explicarle como hacerlo y tu de enseñarle como vivir, ya es momento de morir a nuestro protagonismo y dejar nacer a un nuevo ser, nos convertiremos solo en narradoras y luego solo escucharemos vivencias ajenas que avivaran nuestro amor… a la música, a la literatura, a el arte, a el amar, a el amar lo que eres, lo que soy, lo que somos cuando estamos en un mismo corazón.
Ahora la lluvia la estoy causando yo por las lagrimas que derramo no se todavía si por tristeza, felicidad o rabia, solo sé que tengo la cara empapada de angustia y temor por la espera de lo que vendrá.
No se como te ayudare a respirar, pues el oxigeno se esta acabando de tanto suspirar, pero mi mano estará ahí para que la aprietes, mis oídos estarán dispuestos a escuchar el llanto de un nuevo amanecer, y mi boca abriré para decirte… eres mamá solo espero que aquel día, sea un día como este para disfrutar mojarnos bajo la lluvia.