Eternas aventuras por recordar
La Historia Universal es
la de un solo hombre.
(Jorge Luis Borges)
¡Hay! Bella lagua que difícil es de transitar, esta tiene varios caminos que se cierran y se abren, aparecen y desaparecen según el viento y la marea lo deseen, una laguna llena de algas que con sus raíces atraen material metálico, una travesía total atravesar ese lugar pero los nativos nos enseñaban de que manera pasar. Utilizábamos grandes palos de madera como palanca para impulsar la lancha pues el motor de esta era imposible de usar, llegaba un momento en el que este método no funcionaba y era necesario pensar otra estrategia para poder pasar así que utilizábamos la gran palanca la extendíamos sobre el agua y la vegetación era tanta que sostenía nuestro peso así que subíamos sobre ella y tratábamos de limpiar un poco el camino por andar o por lo menos para poder prender el motor y saltar sobre todas las algas que interrumpían nuestro camino.
Después de una larga trayectoria encontramos a un sargento y decidimos acercarlo a su destino pero tengo un mal recuerdo de él mientras navegábamos sentimos que aullaba un mono conocido como Mongón realmente bello pero sin siquiera pensarlo el sargento saco un arma y disparó sin nuestro permiso hiriendo al mono, fue tan impactante que no puedo borrar esa escena de mi mente el animal con sus manos tocaba su pecho y nos mostraba su propia sangre mirándonos con unos ojos que preguntaban por qué me matas, queríamos ayudarlo pero toda la Chupia (especie de arena movediza) que estaba a nuestro alrededor no nos permitía pasar hasta donde estaba Mongón era demasiada la impotencia pero teníamos que seguir y dejarlo ahí herido vanamente por culpa de un hombre que tenia los buenos sentimientos congelados.
Pasaron los días y llegamos a San Antonio justo a las fiestas del pueblo, ¡qué manera de celebrar! Allá no necesitan de pólvora usaban un Arcabus, una guadua la vaciaban la empapaban de petróleo calentándola un poco en una hoguera, luego ponían en la punta una vela y da un sonido mucho más fuerte que la pólvora, bailaban alrededor de este sonido tomando chicha, nos quedamos esa noche para descansar.
El día siguiente teníamos que pasar de nuevo parte de la laguna para llegar a boca de Telembi, aquel día la laguna estaba en todo su esplendor y esta ves es mucho más fácil navegar.
Horas después al anochecer se alcanzaba a mirar una pequeña choza y nos acercamos para pedir que nos dejaran pasar la noche ahí. Al amanecer los dueños de la pequeña casa se despertaron afanados por salir a cazar un caimán un anzuelo muy grande de madera hecho con ramas de árboles tomando como carnada un conejo este anzuelo no lo mataba en el momento, lo que hacía era no permitirle cerrar la boca así fatigaban al reptil y lo encontraban muerto al día siguiente gracias a las pilaguas(gallinazos) que hacían un circulo encima del cadáver, esta era la única forma de atraparlo para luego poner a la venta su piel y comer su carne.
Los causes se cerraron y aparecieron unos nuevos, nos encontrábamos realmente perdidos pero estábamos casualmente donde nos atascamos días antes, me di cuenta que era ese mismo lugar porque doble algunas ramas de cierta manera, pero en el momento no lo hice con la intensión de guiarnos solo lo hice; ya sabíamos más o menos donde nos encontrábamos así que sacamos la brújula para saber el camino que debíamos escoger y tuvimos que abrir camino o sino nunca llegaríamos a nuestro destino, pero logramos llegar a boca de Telembi.
Llegamos y los nativos nos comentaron que tengamos cuidado pues meses antes unos pescadores ecuatorianos habían perdido al cocinero de su bote que acostumbraba a nadar cerca de ahí, un día mientras practicaba sus clavados el cocinero no volvió a salir del agua y se dice que fue a causa de un Mero, un pez que mide más de dos metros y su boca es casi de veinticuatro pulgadas o más.
Preferimos no quedarnos mucho tiempo en aquel lugar y seguir hasta Barbacoas donde teníamos que hacer unos levantamientos de extinción del dominio de la finca María la cruel otras tres que no recuerdo sus nombres, acabamos con esas fincas y seguimos la inspección con la de Mrs. Wess y aprovechamos para visitar a uno de los topógrafos.
Decidí quedarme descansando con los campesinos que se encontraban ahí, ellos me indicaron que muy cerca de donde nos encontrábamos estaba un canoa del tiempo de la guerra del general Mosquera, no lo pensé dos veces y les pedí el favor que me llevaran para conocer como era. Al llegar me indicaron donde estaba pero era complicado de distinguir donde estaba pues estaba tan llena de hojas que ya era parte de la naturaleza. Me acerque un poco más para poder detallar con más precisión y dentro de esta todavía se encontraban las piedras que el general usaba como armamento para sus cañones.
El cielo de ese atardecer estaba más hermoso que nunca y lo contemple hasta su muerte, era una esencia inspiradora capaz de despertar mi otro amor, el arte, pero esa es otra historia que en otra ocasión he de contar.
Estaba dormido profundamente la noche no fue muy tranquila y no pude descansar, y quise alimentar mi sueño un poco más de lo acostumbrado, pero un grito me despertó uno de los de mi comisión de topógrafos, obviamente me levante de inmediato para averiguar que sucedía desde el balcón miraba como corría y movía su boca pero no entendía lo que quería expresar además tropezaba por la maleza que se enredaba en sus pies. Bajamos y nos acercamos a él para peguntar el porqué de su angustia, y nos dijo que era porque una culebra se enrolló en trípode (topógrafo) fuimos con unos negritos que sabían sobre el tema para ver que tipo de culebra era; era una pudridora, esta tiene en su cola una especie de gancho que aprovecha para mantenerse firme y asi poder agarrar a su presa con mayor destreza.
Historias de culebras hay muchas, es más pude haber muerto por una; en uno de mis viajes tuve que quedarme en Tumaco a una de sus veredas que era casi una selva, como es un clima muy tropical hay muchos insectos así que se para protegerse de ellos empleábamos unos toldillos sin embargo los bordes de la cama los cubrí con mi ropa para que no entrara absolutamente nada. Me desperté al día siguiente la negra rosa pasaba hacia la cocina(una mesa de barro y encima leña para cocinar) y su esposo, julio le hacía compañía y ayudaba en algo, ellos estaban a casi un metro y medio de mí y de repente el negro julio tomo el machete y de un solo salto llego al lado de mi cama y clavo el machete sobre una culebra la cual tenía su boca a la misma altura que mi cuello su boca era tan grande que perfectamente habría arrancado mi cabeza, me levante de mi cama y la observe en la mitad de su cuerpo tenía una especie de pelota la abrimos y estaba llena de huevos, algunos ya quebrados pues ya habían nacido, este animal es bastante peligroso por lo cual abrimos un gran hueco y la enterramos con algunas hojas de un árbol para que no exista la mínima posibilidad de que vivan.
Siempre fui un hombre guerrero aunque mi esposa cuenta una historia en la que el hombre guerrero y valiente desaparece ella cuenta que cuando estábamos en Tumaco una noche mientras dormíamos entro un sapo a nuestra habitación, por ser clima caliente acostumbraba a dormir sin camisa, sentí al animal así que me levante para sacarlo pero no era un sapo convencional en las costas estos animales son bastante grandes, trate de aproximarme a él para espantarlo pero este se lanzó contra mí y se pegó a mi pecho, además de ser bastante desagradable era demasiado frio logre quitármelo de encima pero realmente estaba asustado según lo que cuenta mi esposa aunque creo que exagera, en fin, entre mi lucha con el animal regué el agua de lluvia que recogían los dueños del lugar en un balde y toda esta llego hasta el primer piso el dueño escucho ruido así que subió para ver lo que estaba ocurriendo cuando entro a nuestra habitación vio al sapo le dijo unas palabras que parecían mágicas y en ese mismo instante el animal salió saltando obedeciendo aquel buen hombre, y es por eso que mi mujer cuenta la historia con tanta gracia pues su hombre fuerte quedo debilitado ante las palabras de ese hombre sin fuerza pero bastante sabio.
Este hombre es el que me impregna un poquito de su sabiduría con sus historias y pinturas, este hombre es y seguirá siendo el héroe de mi vida el que me defiende del mal y me da calor con su abrigo, en verdad si es valiente al contar y plasmar la vida con la gente.
“El único deber que tenemos con la historia es rescribirla.”
(Oscar Wilde)

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